24 February 2007

¡Éxitos! Sobre La suerte

El éxito y la Suerte


-Los Bailarines que no pueden Bailar-

Diversas situaciones de mi existencia me llevaron a cuestionar en mis introspecciones la realidad del éxito como objetivo de nuestro camino en este reino terrenal. Éste es un objeto muy pregonado y defendido como virtud por el sistema (progreso y esfuerzo como valores fundamentales) en general y por cada uno de nosotros (socialización y oportunidades de por medio) en particular.


¿Hasta que punto nuestras efímeras vidas están controladas por nuestros esfuerzos y nuestras elecciones?

Si parto desde un enfoque micro, desde el individuo, solo puedo ver que todo depende desde nuestro nacimiento, de un hilo que nosotros no tejimos. El nacimiento marca nuestras ventajas o desventajas iniciales para con la vida, los ejemplos están al alcance de cualquiera que pueda hacer uso de su raciocinio por lo cual los omito.
Si en cambio partimos desde un enfoque macro, desde la inmensidad del universo y todo lo que contiene, me puedo basar en mis nulos conocimientos de física quántica para señalar que desde el primer principio de todo (desde aquella magna explosión que significó el comienzo, pasando por el desarrollo de la vida unicelular en el planeta tierra y llegando hasta la aparición de seres cuya esencia misma es la capacidad de auto-pensarse situados en un lugar en el universo, pudiendo abstraerse de su mera existencia y trascenderse –a todo menos a aquello o aquel que los creó-) la variable determinante de todo lo creado ha sido el mero –y hoy en día tan desdeñado- azar…
Todo lo que conocemos, todo lo que creemos controlar con nuestras acciones, todas nuestras virtudes que apuntan a una especie de autocontrol antropocentrista, toda nuestra ambición de control sobre la naturaleza y sobre nosotros mismos, en fin, absolutamente todo lo que somos es producto de la suerte. Muchos físicos y astrónomos así lo aseveran, nosotros estamos aquí y ahora, vivitos y coleando, si se me permite la frase popular, porque la suerte así lo quiso.


¿Por qué?


Creo que a esa respuesta no podría acceder desde este razonamiento, y personalmente, considero que a esta altura soy incapaz de responder esa pregunta para ud. señor o señora lectora. Sin embargo solo puedo mencionarles que muchos antes que yo trazaron los caminos que desde los albores de la historia del pensamiento humano han dado respuestas a sus inquietudes existenciales y asimismo muchos y tan diversos ingenieros del espíritu han creado puentes como la fe, la razón o la voluntad.
Me parece que estos senderos solo dan respuestas parciales y relativas ya que todo es convicción de creer en lo que queramos creer, pero ese es otro tema que aquí no deseo tratar.
Volvamos a la suerte… ¿no le resulta extraño que no podamos tener una fuerte convicción en el azar como respuesta a los por qués de la existencia? A mí, me parece que la suerte influye, y que se controla, confiando en ella…es cuestión de “inspiración divina” y “religiones”; es cuestión de “verdad” y “ciencias” y es cuestión de “representación” y “superhombres”. Pero ante todo es cuestión de piel y confianza, el mito del eterno retorno.


¿Mis conclusiones?

(¿…?) Desde algún momento en que aquellos puentes construidos antes que yo para determinar mi fugaz existencia, se detonaron e implosionaron hacia la voraz corriente de la incertidumbre, hacia el abismo de los cuestionamientos, mi yo está en crisis, una crisis en la que me pregunto si verdaderamente es mediocre dejarse llevar por la fuerza motora del universo, me pregunto si imponernos un determinismo ilusorio de autocontrol no es jugar a ser dioses, me pregunto si hacia donde vamos no es más que a nuestra autodestrucción oculta en una mascara de orden y progreso, me pregunto hasta que punto uno puede con su esfuerzo y libre albedrío reducir ese dosis de azar que mide todo lo que hacemos o dejamos de hacer…en realidad…lo único que tengo son preguntas...más y más preguntas. (¿…?)
En fin… creo que uno triunfa o fracasa por azar, uno se enamora u odia por azar, uno gana la guerra o pierde la paz por azar, uno hace el amor o simplemente coje por azar, uno vive o muere por azar, uno es Dios o el Diablo por azar…lo único que nos queda no es simplemente subsumirnos a ese azar como nihilistas postmodernos, sino fluir con él…


¿Cómo?


La locura y el sinsentido…la trasgresión y el pensamiento…la libertad y el sufrimiento…el deseo y la pasión…la vida. Ser el Raskolnikov de Dostoyevski tiene su crimen -vivir cuestionando la existencia- y su castigo -morir sin la duda de por qué viviste-; ser el Siddhartha de Hesse tiene su camino azaroso hacia la sabiduría, en el fluir constante de la vida, en el aprender a escuchar lo que el río tiene para decirnos sobre el dolor y la alegría y en la imposibilidad de transmitir con palabras lo que el corazón siente que es la vida misma; y ser el juguete rabioso de Arlt tiene su posibilidad implícita de ser felices en medio de la desgracia constante y el fallido suicidio…la potencialidad de encontrar paz interior en medio de la desgracia y la canalleria del mundo…


...Simplemente pongo mi grano de arena a favor del reloj del universo, al desearles a todos que la suerte este con ellos, el éxito es para mediocres, siempre que la suerte este contigo, la fuerza motora del universo estará presente, y si tenés de tu lado al universo, creedme, tenés todas las de ganar.

3 comments:

lulu said...

Bueno, si realmente pensas que la suerte es el motor del universo deberías sentarte a esperar que la vida pase, que las cosas te pasen... la verdad es que no tengo idea de como será la cuestión pero creo que la conciencia nos pesaría mucho, a muchos, esperando que la vida se nos ordene por mero arte del azar y mas aun, nos molestaría saber que nuestros logros no son frutos de nosotros mismos, ni de nuestras ganas de hacer, sino pura y exclusivamente de la puta suerte que nos toca... que difícil vivir con eso!! sori... pero prefiero seguir creyendo que lo que hago sirve para construir alguito mi vida...
una amiga bruja me dijo una vez que podía decirme "que me iba a pasar" pero que si me quedaba de brazos cruzados en mi casa y sin salir nunca sucedería lo que había "predicho"... que se yo... creer o reventar no??
que estés bien... beso

Nihil said...

ns/nc.

Nihil said...

hace mucho que no renueva la lectura del pueblo.

cuidado, que el pueblo no se enoje...

el pueblo siempre quiere sangre.